Agresividad
Si no se controlan las situaciones de ansiedad y/o agitación, pueden provocar conductas agresivas. La agresividad puede ser atribuida a múltiples factores: dolor, cansancio, fármacos, un entorno exigente…
Cómo actuar
- No debemos enfrentarnos, ni pedir explicaciones, ni gritar o elevar el tono de voz ni sujetar o provocar al enfermo.
- Adoptar una postura empática y receptiva. La sonrisa puede ser el amortiguador de una crisis de agresividad.
- Buscar el contacto visual facilitando el acercamiento progresivo, preguntarle qué le pasa y si se le puede ayudar. Nunca debemos realizar gestos bruscos ni tocarle de forma inesperada de manera que le cause sorpresa.
- Anticiparse al cuadro de agresividad.
- Si el paciente está muy agresivo, debemos retirarnos prudentemente de su alcance y eliminar o retirar aquellos objetos que puedan ser peligrosos.
- Siempre debemos olvidar lo ocurrido considerando que esta agresividad es fruto de la enfermedad. El cuidador no debe pensar que se trata de “algo personal”.
Última actualización: 04 ago 2010


