¿Cómo actuar en situaciones difíciles?
Probablemente una de las situaciones clínicas más frecuentes y complejas que ponen a prueba a los médicos y, sobre todo, a los cuidadores son los trastornos psicológicos y conductuales que acompañan a los pacientes con enfermedad de Alzheimer. Podrían definirse como síntomas de alteración de la percepción, del contenido del pensamiento, el estado de ánimo o la conducta. Diversos estudios dirigidos a estimar la frecuencia de estos síntomas han mostrado que pueden aparecer en más del 60% de los pacientes. La sintomatología puede producirse de una manera lineal, a medida que avanza el proceso de demencia, o aumentar durante periodos específicos de la enfermedad para, posteriormente, presentarse con menos frecuencia.
Existen diversos modos de clasificar la presentación clínica de los síntomas psicológicos y conductuales. Uno de los más útiles es la clasificación en función de su frecuencia y del grado de afectación en la calidad de vida y sobrecarga del cuidador (Tabla 1).
La intervención no farmacológica para el tratamiento de estos pacientes incluye una amplia gama de terapias psicosociales para el propio paciente y para su familia o sus cuidadores (Tabla 2).
Las intervenciones conductuales pueden ser de primera elección en el tratamiento de los síntomas de intensidad leve, pero cuando la intensidad es moderada-severa, es conveniente el uso de psicofármacos de gran utilidad.
A continuación exponemos las diferentes situaciones conductales: sus manifestaciones y los consejos de actuación para familiares y cuidadores.
Última actualización: 10 feb 2011


