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Problemas de reconocimiento de personas y objetos

La dificultad para reconocer personas y objetos en ausencia de trastorno sensorial (agnosia) es otra característica de la enfermedad de Alzheimer. En ocasiones puede que identifique el estímulo pero el daño cerebral impide recordar cómo se nombra y para qué sirve. Por ejemplo, reconoce el pantalón como una prenda de vestir pero no sabe nombrarlo ni cómo se usa. Lo mismo sucede con familiares y personas conocidas.

En fases avanzadas no nombrará a sus cuidadores habituales y les tratará como extraños. Puede olvidar sus datos personales, puede que tampoco sepa reconocer sus propias necesidades y, por tanto, que no solicite ayuda (sed, frío, dolor...).

Esta falta de control del entorno genera en el enfermo angustia y ansiedad, dando a veces lugar a las reacciones de agitación y de movimiento continuo.

Para abordar estos problemas seguiremos unas pautas:

  • Rodee a su familiar de objetos conocidos y familiares, recuérdele que son suyos y para qué los utilizaba. Use también fotografías de objetos conocidos.
  • Si no reconoce un objeto, no insista en que recuerde el nombre. Inicie usted el gesto de utilización del mismo y dígale qué es y cómo se usa.
  • Si no recuerda un nombre o un rostro familiar, no le pida que haga un esfuerzo: coméntele quién es y qué relación les une.
  • Ofrezca apuntes visuales: toque e indique los objetos de los que se habla.
  • Acompañe las palabras con gestos que den indicaciones espaciales (arriba, derecha) puesto que su comprensión se ve limitada.
  • Actúe igual al nombrar partes del cuerpo, señálelas.
  • Si hace ejercicios de reconocimiento, relaciónelos con sus actividades diarias: nombre los cubiertos mientras come, las prendas al vestirse, etc. Nunca le presente objetos y fotos aisladamente y no le pida que los nombre.
  • Ofrezca información verbal frecuentemente, mientras realiza las tareas cotidianas, describiendo qué se va a hacer y con qué. Por ejemplo: “ahora vamos a comer con la cuchara, vamos a meter la camisa por los brazos....”. Puede confundir lo que es comestible y lo que no: tenga cuidado.
  • Recuerde que este trastorno puede ir asociado a otros perceptivos y lingüísticos propios del deterioro que causa la enfermedad.
  • Asegúrese de que no está a oscuras y que lleva puestas las gafas si las precisa, sobre todo al anochecer: la disminución de luz unida a las deficiencias visuales puede dificultar la percepción de estímulos que no podrán así identificarse.

Última actualización:  04 ago 2010