Problemas de orientación
Uno de los síntomas característicos de la enfermedad es la desorientación, es decir, la dificultad para identificar el tiempo, el espacio y, posteriormente, su propia identidad.
Son frecuentes los problemas para reconocer el sitio en el que se encuentra, para localizar su domicilio, para seguir caminos frecuentados anteriormente, para aproximar o conocer una hora y fecha, etc.
Todo ello genera angustia en su entorno familiar, y ocasionalmente, genera frustración en quien trata de ayudarle.
Podemos seguir unas pautas sencillas:
- Ofrezca información verbal frecuente respecto a la ubicación temporal (fecha, estación, festividad, etc.) y espacial (habitación en que se encuentra, dónde come, ciudad, etc.). No insista en que lo memorice.
- En fases avanzadas, hable sobre la hora en términos de organización del día: “es hora de comer, de salir a pasear,...”
- Cuando converse con él, llámele por su nombre ocasionalmente para mantener la atención.
- Acompañe la información verbal con algún material:
- agendas donde anote las direcciones y teléfonos de interés
- esquemas donde figure lo destacable del día: citas, quien vendrá de visita... Puede ser también un cronograma sencillo: hora y lugar del desayuno, hora de la medicación… Este tipo de actividad es muy conveniente en las fases iniciales de la enfermedad.
- varios relojes grandes, con números que se distingan bien y preferentemente que marquen las horas con sonidos.
- calendarios con números y letras grandes. Incluya letreros con el santo y la fiesta del día.
- fotos de personas y paisajes conocidos en las paredes y muebles: los objetos personales y los recuerdos forman parte de su identidad y le ayudarán a saber quién es y dónde está.
- Retire o tape los espejos. Puede percibir su propia imagen reflejada como algo extraño y amenazante.
- Si se desorienta fuera del domicilio, evite que salga solo y asegúrese de que lleva algún dispositivo que facilite su localización (medalla, pulsera con sus datos).
- Si se desorienta en el domicilio: señalice las puertas con fotos o dibujos que aclaren la función de la dependencia (una cama en el dormitorio) e identifique también los cajones y armarios.
- Su entorno debe ser estable, ordenado y sencillo: las mismas cosas en el mismo sitio, del mismo color, de la misma forma, etc. Evite el ruido y las aglomeraciones.
- Evite los cambios (de domicilio, de horarios, de personal cuidador...); si son necesarios, hágalos gradualmente.
- Mantenga dispositivos luminosos por la noche: ya que favorecen la orientación si se levanta a oscuras.
- Los trastornos sensoriales favorecen la desorientación: vigile que lleva puesto audífono y gafas si lo precisa.
Última actualización: 04 ago 2010


