Otras causas
Reacciones a medicamentos
Los ancianos que toman medicamentos prescritos pueden presentar reacciones adversas, entre ellas la confusión. Todos los medicamentos, incluidos los que se venden sin receta y los remedios botánicos, deben autorizarse por el médico para reducir la posibilidad de efectos secundarios adversos.
Angustia
La depresión y los grandes cambios en el régimen de vida, como la jubilación, el divorcio o la pérdida de un ser querido, pueden afectar la salud física y mental. Debe consultarse al médico en caso de acontecimientos graves que provoquen angustia.
Trastornos del metabolismo
Se trata de diversos problemas, entre lo que destacan la disfunción renal, la disfunción hepática, el desequilibrio electrolítico, las enfermedades del hígado y los trastornos del páncreas. Pueden provocar estados de confusión, así como trastornos del sueño, el apetito y las emociones.
Problemas visuales y auditivos
Los trastornos no diagnosticados de la visión o la audición pueden provocar respuestas inapropiadas. Dichas respuestas pueden interpretarse falsamente como demencia, porque la persona no puede percibir correctamente los estímulos del entorno o comprender lo que escucha.
Deficiencias alimenticias
El déficit de vitamina B puede causar trastornos cognitivos. Debe prestarse especial atención a los pacientes que muestren dificultades para masticar, deglutir o digerir los alimentos. La pérdida del gusto y el olfato, la falta de apetito y las dentaduras postizas mal ajustadas pueden conducir a deficiencias alimenticias.
Anomalías del sistema endocrino
El hipotiroidismo, el hipertiroidismo, los trastornos paratiroideos y las anomalías de las glándulas suprarrenales pueden provocar un estado de confusión que se asemeja a la demencia.
Infecciones
Entre los ancianos pueden presentarse infecciones que propician la aparición súbita del estado de confusión. Los estados de confusión provocados por infecciones suelen responder al tratamiento.
Hematoma subdural
Pueden formarse coágulos en la superficie del cerebro que provocan la acumulación de líquidos que ejercen presión sobre el cerebro. Dichos coágulos pueden tratarse mediante el drenaje del líquido antes de que se produzca un daño permanente.
Hidrocefalia de presión normal
Se interrumpe el flujo y la absorción del líquido cefalorraquídeo, que se produce en el cerebro. Cuando el líquido no se absorbe correctamente, se acumula dentro del cerebro y genera presión. Puede intervenirse quirúrgicamente para drenar el líquido cefalorraquídeo con el fin de aliviar la presión.
Tumores cerebrales
Los tumores en el cerebro pueden provocar deterioro mental. La cirugía permite extirpar los tumores benignos pero en los demás, la combinación de cirugía, radiación y quimioterapia pueden mejorar el estado del paciente.
Lesión cerebral traumática
Los traumas producidos por una caída o accidente pueden provocar cambios en la personalidad, los procesos cognitivos y la conducta. Debe prestarse especial atención a todo golpe en la cabeza. Las lesiones de la cabeza deben ser examinadas por el médico especialista.
Última actualización: 04 ago 2010


